Historia de Infoworkers

Infoworkers es una Asociación Civil conformada por profesionales de diferentes ámbitos, cuya trayectoria de más de 20 años ha dejado hitos importantes en su historia a destacar:

Alfabetización informática en la Ciudad de Buenos Aires (2002-2007)

La utilización de la tecnología informática en la sociedad argentina está limitada a una parte relativamente pequeña del conjunto. Se encuentra excluida una significativa franja de niveles de ingreso bajos y medios, e incluso una muy importante proporción de los sectores medios de mayor dinamismo, que por razones etarias y/o culturales se están marginando de la incipiente sociedad de información a la que sienten como ajena. Esta situación coloca a nuestro país ante el inminente riesgo de un nuevo proceso de exclusión para importantes sectores de su sociedad.

El Programa de Alfabetización Informática de la Ciudad de Buenos Aires tiene como objetivo ayudar a que esos sectores puedan adquirir las destrezas necesarias para utilizar las nuevas tecnologías de información de acuerdo a los propios valores y necesidades: un derecho de cada argentino que la sociedad debe ayudar a garantizar.

Caleta Olivia, Ciudad Informática (2011)

Todos los que hoy tomamos decisiones, somos gente del siglo pasado. La computadora también es un invento del siglo pasado. Como la casa de Romberg, el alemán que en 1903 estableció “la primera casa de Caleta”.

Todos vivimos en este siglo, pero si alguien elige no usar una computadora, se queda en el siglo pasado. Y si alguien no nos permite acceder a la informática, nos está dejando afuera del tiempo actual.

El Programa de Alfabetización Informática puede ayudarte. Te invitamos a dejar el siglo pasado… ¿De qué manera? Los ciudadanos podrán establecer relaciones, expresar ideas y escuchar las de los demás -a través de Internet- de manera simétrica y sin censura.

Y a través del perfeccionamiento del denominado “gobierno electrónico”, podrán vincularse mejor con las instituciones públicas, para conocer sus derechos, ejercerlos más plenamente, controlar la gestión de sus representantes. Pero para que esto suceda, es necesaria la plena inclusión. Porqué además de la exclusión por razones socio-económicas, existe otra importante condición que conspira contra el proceso de integración a la Sociedad del Conocimiento: la brecha generacional. La mayoría del pueblo argentino ha nacido antes de que estas tecnologías se transformaran en herramientas de uso cotidiano. Las tecnologías informáticas y de comunicación,  constituyen, hoy por hoy, poderosas herramientas para la construcción de una sociedad más justa y democrática. Variados son los caminos que aproximan a este objetivo: la alfabetización informática es uno de ellos.

Infoworkers capacita a cientos de trabajadores de la Industria Electrónica (2012)

Mediante un convenio firmado entre PC Arts Argentina, empresa propietaria y fabricante de las computadoras marca Banghó, la Unión Obrera Metalúrgica y Jorge Zaccagnini, Presidente de Infoworkers Trabajadores de la Información se realizó durante todo el año 2012 la capacitación de 256 trabajadores de dicha empresa, en las instalaciones del Centro de Capacitación Laboral y Formación Continua de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Capital Federal. Infoworkers desarrolló los contenidos y la totalidad de los profesores.

La capacitación demandó a cada alumno 80 horas a nivel teórico y práctico y permitió la transmisión de los conocimientos imprescindibles de electrónica, componentes y funcionalidad de las computadoras, seguridad e higiene industrial y normas y procesos antiestáticos. Además, los participantes se capacitaron en los estándares de calidad, el significado del programa de producción, y las habilidades necesarias para producir equipos de informática.

Talleres de Alfabetización Informática en la U.O.M. (2014)

Con el objeto de incorporar el uso conveniente de las TICs a la vida cotidiana, Infoworkers organiza en 2014 Talleres de Alfabetización Informática en el Centro de Capacitación Laboral y Formación Continua de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Capital Federal. La convocatoria a esa actividad decía: «¿Cómo te vendría poder usar la computadora para hacer los trámites que hoy te llevan tiempo, viajes e interminables esperas… y dinero? ¿Y usarla para  bajar gratuitamente películas y música? ¿Y hablar por teléfono sin costo?

Los Talleres de Alfabetización Informática organizados por Infoworkers en la UOM Seccional Capital te enseñan a sacarle el máximo provecho a la computadora. Con la tarjeta SUBITE que te entregamos podrás usar la computadora para hacer más sencilla tu vida. ¡Tanto vos como tu familia! Son talleres prácticos y sencillos. No es necesario tener ni conocimientos ni experiencia previos.

El Teletrabajo y los derechos del trabajador a distancia (desde el 2001)

En cumplimiento con los objetivos que le dieron origen, la Asociación Civil Infoworkers organiza en 2001 el Instituto de Teletrabajo, una entidad que tiene a su cargo la responsabilidad de revisar la legislación laboral vigente y proponer las modificaciones necesarias para asegurarle a los teletrabajadores argentinos, los derechos consagrados por la Constitución Nacional. Publica en ese año un documento titulado «El Teletrabajo Y Los Derechos Del Trabajador A Distancia», en el que expresa:

El desarrollo de las denominadas Tecnologías de Información y Comunicaciones (TIC) han posibilitado el surgimientos en los últimos años de nuevas modalidades de trabajo, entre las que se destacan las que utilizan las capacidades de procesamiento y almacenamiento de las computadoras personales y la facilidad de conexión “sin importar distancias” que ofrece la red de redes: Internet. Muchas son las empresas y organizaciones que establecen novedosas modalidades de empleo de personas que, a través de Internet y utilizando una computadora personal, realizan las tareas solicitadas desde una ubicación remota a la sede de la empresa que las contrata. A ese conjunto de modalidades de contratación de personal se le conoce con el nombre genérico de “teletrabajo”.Desde el punto de vista empresario, el teletrabajo brinda una serie de innegables ventajas (ahorro de costos y tiempos de traslado del personal, mayor flexibilización en la relación con el trabajador, menor inversión en infraestructura edilicia entre muchas otras).Desde el punto de vista del trabajador la situación es muy distinta; muchos son los factores de riesgo que el teletrabajo agrega a la ya asimétrica relación entre empleado y empleador (aislamiento de cada teletrabajador, relación individual laboral, un mercado de trabajo supranacional no sujeto a norma regulatoria alguna, ofertas laborales de organizaciones de antecedentes y solvencia desconocida, y condiciones de salud e higiene del trabajo que pueden empeorar significativamente).

Los Call Centers anticiparon el actual escenario laboral (desde el 2001)

El masivo desembarco de call centers que se realizó en la Argentina a principios de este siglo tuvo en Infoworkers un interlocutor crítico, que alertó sobre ese proceso, al que veía como la cabecera de playa de una modalidad laboral que ponía en riesgo la calidad del trabajo y los derechos laborales alcanzados por los trabajadores en muchos años de lucha. Infoworkers expresaba en esos años:

Reconocer las nuevas situaciones que se generan a partir de los call centers puede resultar una tarea compleja para el mundo del trabajo, pero quizás sirva para delinear las modalidades que tienden a regir las relaciones laborales del futuro… Es que –por definición- los teleoperadores son “inubicuos”. Pueden responder nuestra llamada desde la vuelta de nuestra casa, desde otra provincia o desde Marruecos, y sólo se limitan a responder planteos y reclamos que son solucionables únicamente si encajan dentro de sus instructivos. De esta manera, el call center se ha convertido –paradójicamente- en el pretexto perfecto para incomunicar a los clientes desde un enlace supuestamente creado para comunicar. ¿Por qué? Porque despersonaliza el vínculo al reducirlo a un diálogo con un operador que representa a la empresa (pero es ajeno a ella) y que, por lo tanto, suele ser incapaz de resolver situaciones fuera de los escenarios previstos por su contratante.

En el corazón de la lógica de los call centers se encuentra el objetivo –nunca abandonado– de imponer sus propios criterios a las condiciones laborales del personal que emplean. Pero ahora, este “formato de trabajo” profundiza las debilidades existentes en nuestro derecho laboral y social y lo descoloca de cara al nuevo escenario tecnológico.

La transformación de Telefónica de España en una transnacional globalizante ayuda a comprender lo que sucede en nuestro país con este tema. A partir de 1995, Telefónica profundizó su proceso de tercerización de tareas, para derivar aquellas que presentaban una mayor conflictividad social a otras empresas del mismo grupo. De esta forma, podría gerenciarlas más fácilmente al estar encuadradas en normativas legales más laxas y enfrentarse a organizaciones gremiales más débiles. Como consecuencia de este éxito empresario, Telefónica comenzó (a través de su controlada Estratel) una nueva etapa: la deslocalización del personal. De ese esquema surgió “Atento”, el call center más grande que opera en nuestro país. La reflexión del sociólogo alemán Ulrich Beck describe con precisión la tendencia. “Hoy en día es posible exportar puestos de trabajo allí donde son más bajos los costos laborales y las cargas fiscales”. Y la Argentina de estos días, es uno de esos lugares. El mercado offshore está monopolizado por un selecto núcleo de filiales de grupos transnacionales, como Atento (Telefónica), Teleperformance Argentina (de la empresa francesa homónima), Teletech (filial de una compañía de estadounidense) o Audiotel (del grupo francés Prosodie y el Grupo Clarín).
El número de personas que trabajan en el país bajo el régimen laboral que impone este tipo de actividad ha ido creciendo año tras año. La información del Ministerio de Economía registraba 6 mil en el 2002 (cifra que según Datamonitor crecía a 16 mil en 2003), superaba los 20 mil en 2004 y llegaba los 28 mil en el 2005. Hoy se cree que trabajan en call centers más de 35 mil argentinos, y se espera que para 2008 ronden la cifra de 45 mil.